"El cuerpo es una prisión, y el alma no quería entrar en esa prisión. Dios pidió a sus ángeles que tocaran música, y el alma se sintió extasiada al experimentar la música de un modo más directo y claro. La gente dice que el alma, al escuchar esta canción, entró en el cuerpo. Pero en realidad el alma misma es la canción."
Hafiz, (Poeta Persa, s.XIV)